¿Por qué no funciona mi repelente para perros?

Señor Dog 04 dic, 2018 Entrenando 0 Golpear: 36

Aprende por qué no funcionan en ocasiones los repelentes para perro

Si estas leyendo esto, es porque tu perro no deja de orinar tu puerta, tapete o tus muebles. Has usado Remedios caseros, y Repelentes de todo tipo y nada ha funcionado.  Tienes al perro más adorable del planeta, pero también al más travieso, no queda nada por hacer más que resignarse.

Perro berrichudo

Si esto te suena familiar, te tenemos una muy buena noticia, estamos seguros que tu mascota aún puede cambiar, y en el proceso lograr que tú y tu mascota sean muy felices.

ENTENDER EL PROBLEMA

Primero que nada, es importante saber que no todos los Marcajes territoriales son iguales, no existen las soluciones “Universales”, y los Repelentes de perros NO son un “encantador de perros en botella”. Los Repelentes de perros tienen como función “bloquear” los olores remanentes a orines y heces en tus pisos, tapetes, y muebles para que tu perro no quiera volver a marcarlos. Para nuestra mascota, cuando algo huele a orines o heces, es una invitación abierta a usarlo como baño. En este tipo de marcaje, los repelentes de perros son muy útiles solos o en combinación con productos enzimáticos para eliminar olores.

Si ya estás usando un Repelente de alta eficiencia, y el problema persiste, seguro hay problemas adicionales que requieren de tu atención. Estos problemas son generados usualmente por una falta de balance en la cantidad de Ejercicio, Disciplina, y Cariño que le damos a nuestros perrunos.  Los dos más comunes:  Ansiedad, y Dominancia.

ANSIEDAD - Desbalance de ejercicio y disciplina

Perro ansioso

Si tu perruno está en esta situación, notarás que el Repelente funciona muy bien al principio, después “se acostumbra” y vuelve a hacer de las suyas. Los perros son animales sociales y de hábitos por lo que usar un repelente “más fuerte” no es la solución, en su lugar es necesario hacer cambios en su rutina de vida para recuperar el balance.

Consideremos el escenario en que una mascota está sola mucho tiempo, o sufre cambios en su rutina de vida, esto le genera mucha ansiedad. Si jugamos y ejercitamos a nuestra mascota, la ansiedad se libera de forma natural. Si no lo hacemos, podemos esperar que nuestra mascota use otros mecanismos para liberar el estrés, como marcar o morder tus cosas.

Un ejemplo típico de marcaje por ansiedad es cuando orinan tu tapete favorito justo cuando sales a un compromiso en la noche o te vas a trabajar. En su cabeza lo que piensa es: “Estoy solo, ¡EMERGENCIA!, ¡Estrés!, ¡Inseguridad!, ¡Debo proteger la casa!, Marquemos para que se alejen los enemigos”.

DOMINANCIA - SÍ EXISTE EL EXCESO DE CARIÑO

Otro caso típico es el de “perrito consentido” Damos poco ejercicio, poca disciplina y mucho cariño. Esta combinación promueve que el perro empiece a liderar y crear sus propias reglas. Tarde que temprano, nos encontramos regañando a nuestro “berrinchudo” porque orinó el Sofá o la cama. Y lamentamos decirlo, pero el único culpable de esta situación eres TÚ. Sus “travesuras” son mensajes claros en idioma perruno de la falta de balance y normas en casa.

Por ejemplo, cuando un perruno orina tu cama o tu sofá, está diciendo: “esta cama y esté sofá que huele a ti, es mío y ahora va a oler a mi porque el jefe soy yo”. Caso típico de Marcaje por Dominancia.

Perro jefe

Cuando le ladran a todo lo que se mueve, para después esconderse, están diciendo, “¡Miedo! voy a intentar asustar a ese intruso y fugarme si se acerca”.  Una mezcla de falta de ejercicio y una sobreprotección está afectando su autoestima.

SOLUCIONES

La base para solucionar todos estos problemas es darles  SUFICIENTE EJERCICIO Y JUEGOS DIARIAMENTE. No creas que dejar al perro en un patio o en el jardín es suficiente en muchos casos. La realidad es que no siempre se ejercitará por si solos y la interacción contigo es clave. En la medida que tu perro se sienta activo, y gaste su exceso de energía empezará a tranquilizarse, será más obediente y capaz de aprender. Siempre pregúntate: ¿Qué tan seguido lo saco a pasear?, ¿Sus paseos duran lo adecuado?, ¿Estoy jugando lo suficiente con él?

El segundo paso es dedicar tiempo a DISCIPLINAR/ ESTABLECER TU DOMINANCIA sobre tu mascota. El rol del perro ha cambiado radicalmente en nuestra era moderna. Paso de ser un compañero de trabajo, a ser una mascota sedentaria que vive en casa y recibe su comida sin haber trabajado por ella. No caza, no husmea, no persigue, esta falta de propósito en sus vidas promueve su falta de Obediencia. Para lograr revertir este proceso, es necesario que tu perro sepa cuál es su propósito (por ejemplo, compañía, o defensa) y entienda que TÚ pones las reglas de la casa. Las mascotas aprenden rápido, y se van a alinear si mandamos un mensaje claro y en su “idioma”.

El paso final es ENTRENARLO A IR AL BAÑOAplica diario el Repelente en donde tu perro haya marcado, y quieres que deje de hacerlo. Para que tu perro sepa donde SI puede hacer del baño, necesitas ayudarlo. Los perros suelen hacer popó de 5 a 30 minutos después de comer, y hacen pipí temprano al despertar, después de una siesta/hacer ejercicio, y justo antes de dormir. Procura que alguien lo lleve a su “nuevo baño” a esas horas. No lo apures, y no le hables, deja que la naturaleza haga su trabajo. Arma una rutina estricta, y en algunas semanas el cambio será permanente.

En la medida que tu perro deje de sentirse el jefe, y sea capaz de aprender las reglas de la casa, notarás que tu mascota logrará una convivencia perfecta contigo, y será como siempre la soñaste.

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